jueves 21 de febrero de 2008

Pescar y conservar

Y nosotros, entretanto, seguimos nuestro viaje en Navarra, donde nos encontramos de bruces con una noticia aparecida hace pocos días en la prensa. Una noticia que tiene que ver con los asuntos de la pesca, un tema muy relacionado precisamente con lo que nosotros nos traemos entre manos este mes.


Como sabéis, la pesca es la actividad del río por excelencia. Hay mucha gente realmente enganchada al placer de pescar, a la serenidad que se consigue pasando unas horas en el río o en sus orillas, simplemente viendo y escuchando el agua pasar y esperando a "que piquen".


Hay muchas especies que se pueden pescar (ya vimos el mes pasado el ejemplo del siluro) y muchas modalidades de pesca, pero quizá las especies más apreciadas son los salmónidos: el salmón y la trucha, dos especies autóctonas que son muy buenos indicadores de la calidad de un río y que ya hace décadas están sufriendo algunos problemas serios de supervivencia debido a la calidad de nuestras aguas, al exceso de obstáculos y presas en los ríos y, en general, a la intervención humana -incluida la propia pesca-.

Precisamente para evitar la desaparición de algunas de nuestras especies piscícolas y para salvaguardar tanto la biodiversidad como la pesca, cada comunidad autónoma desarrolla una exhaustiva regulación de la pesca en sus aguas, de modo que solo se puede pescar un determinado número de ejemplares, en determinadas fechas, en determinados tramos y con las licencias y los métodos apropiados a cada caso.

El tema es complejo y apasionante y la pesca es, realmente, todo un arte. Como también lo es la conservación de nuestros ríos y dar con las estrategias necesarias para procurar su mejora. En la mayoría de los casos los intereses de los pescadores y los de los conservacionistas confluyen, como bien saben asociaciones de pescadores como AEMS-Ríos con Vida y ANAPAM (Asociación Navarra de Pescadores A Mosca).

Estas asociaciones defienden la modalidad de "pesca sin muerte", también llamada "captura y suelta". Como su propio nombre indica, se trata de pescar y devolver al río los peces con vida.

La verdad es que nadie mejor que ellos para explicarnos sus razones. Para quienes estéis interesados os recomiendo este documento, escrito por AEMS, en el que nos refieren los motivos para pescar sin muerte y los beneficios de este tipo de pesca para nuestros ríos y para los propios pescadores.

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