Un viaje por el Ebro
Sí, un viaje por el Ebro.
Y contarlo en un blog...
¡Qué follón!, como diría Juan Cuesta.
Más de 900 km., y nada menos que por el Ebro, un río que parece levantar algunas pasiones encontradas.
Bueno, en eso es en cierta forma como todos los ríos, ¿no?
Pero este es muy largo, y su cuenca es muy grande. Nada menos que nueve Comunidades Autónomas están bañadas por el Ebro o sus afluentes. Ya me dirás qué tienen en común Cantabria y Cataluña… O el País Vasco y la Comunidad Valenciana… Muchas cosas, dirán algunos. Y es cierto.
Pues una de ellas es el Ebro.
El caso es que voy a hacer un viaje por el río y me he propuesto contarlo aquí. Relatar lo que me vaya encontrando. Lo bueno y lo malo. Los paisajes y los conflictos. La música y el ruido. Las luces y las sombras.
Me dicen que no voy a hacer el viaje solo, y esto me anima en cierta medida. Que vamos a ser muchos viajeros, aunque yo no los vea. Que iremos recorriendo el río juntos. Y que lo que yo no vea o no sepa escuchar (solo tengo dos ojos y dos oídos), lo contarán otros. Esto me anima. Me descarga de cierta responsabilidad, la verdad.
Y es que contar un río me parece una cosa muy gorda. Ya se cuenta él, a su paso. O eso dicen los poetas. ¡Y hay tanta gente viviendo de sus aguas! Qué voy a decir yo que ellos no sepan…
Es cierto que intentaré dar voz a algunos de ellos. Contar sus historias. O su historia. Y que mucha gente va a ayudarme (como se me olvida, me lo tengo que repetir una y otra vez, como un mantra)…
Pero aún así, creo que hoy no voy a dormir bien.
Menos mal que mañana será otro día.
Y contarlo en un blog...
¡Qué follón!, como diría Juan Cuesta.
Más de 900 km., y nada menos que por el Ebro, un río que parece levantar algunas pasiones encontradas.
Bueno, en eso es en cierta forma como todos los ríos, ¿no?
Pero este es muy largo, y su cuenca es muy grande. Nada menos que nueve Comunidades Autónomas están bañadas por el Ebro o sus afluentes. Ya me dirás qué tienen en común Cantabria y Cataluña… O el País Vasco y la Comunidad Valenciana… Muchas cosas, dirán algunos. Y es cierto.
Pues una de ellas es el Ebro.
El caso es que voy a hacer un viaje por el río y me he propuesto contarlo aquí. Relatar lo que me vaya encontrando. Lo bueno y lo malo. Los paisajes y los conflictos. La música y el ruido. Las luces y las sombras.
Me dicen que no voy a hacer el viaje solo, y esto me anima en cierta medida. Que vamos a ser muchos viajeros, aunque yo no los vea. Que iremos recorriendo el río juntos. Y que lo que yo no vea o no sepa escuchar (solo tengo dos ojos y dos oídos), lo contarán otros. Esto me anima. Me descarga de cierta responsabilidad, la verdad.
Y es que contar un río me parece una cosa muy gorda. Ya se cuenta él, a su paso. O eso dicen los poetas. ¡Y hay tanta gente viviendo de sus aguas! Qué voy a decir yo que ellos no sepan…
Es cierto que intentaré dar voz a algunos de ellos. Contar sus historias. O su historia. Y que mucha gente va a ayudarme (como se me olvida, me lo tengo que repetir una y otra vez, como un mantra)…
Pero aún así, creo que hoy no voy a dormir bien.
Menos mal que mañana será otro día.
Etiquetas: Comienza el viaje

11 comentarios:
s
¡Buen viaje!
La verdad es que tiene buena pinta, no hay que asustarse.
buen viaje!!
Qué cosa más interesante!
..interesante y bonito..doy fe
Hola soy una renacuaja perdida. El Ebro es un rio muy gordo..., me voy a mi charca pequeña!
La ele rumanesca desde Mozilla allá va !!!
¿Habéis oído hablar de los mejillones cebra del Ebro?
Pues venga, empezamos con un chapuzón
Abro el libro del Ebro en mi ordenador!!!!
Este viaje puede empezar con una brazada, o con un paso, depende, ¿no?
Publicar un comentario en la entrada
<< Página principal